Sabernos vulnerables nos hace más fecundos

La vulnerabilidad y el cuidado son fundamentales en nuestra realidad actual, donde la incertidumbre prevalece y el deseo de controlar el futuro es intrínseco. Esta experiencia de vulnerabilidad, tanto personal como ajena, resalta la paradoja en nuestra búsqueda de seguridad y la necesidad de cuidado en este entorno incierto.