Reseña: «Encubrimiento y verdad. Algunos rasgos diagnósticos de la sociedad actual» en «Conocimiento y acción. Revista de humanidades»

Montoya Camacho y Giménez Amaya parecen desterrar del discurso toda pretensión de agotar las preguntas a través de clichés o de reivindicaciones infructuosas. Por eso, el libro es un comienzo realista y una promesa de investigación ilusionante. La segunda decisión es haber apostado por un refuerzo intelectual lleno de frescura porque está arraigado en la actualidad. Venida directamente de la mano de un grupo de pensadores del siglo XX y XXI -cuya clarividencia debiera ser imperativo del cambio-, la conversación que promueven Montoya Camacho y Giménez Amaya está bien situada en el tiempo histórico. No es fácil lograrlo: suele suceder que el análisis sociológico implícito (dado que la realidad del mundo hoy se presenta dramática) apunta a una destrucción total, a una “vuelta a la barbarie” imposible de frenar en su conjunto. Oponiéndose a esa orientación, el libro apela a la inteligencia y la conciencia de cada persona como palancas para el auténtico cambio.

Puedes leer el resto de la reseña a continuación: Reseña de «Encubrimiento y verdad. Algunos rasgos diagnósticos de la sociedad actual» en Conocimiento y acción. Revista de humanidades.

Artículo: «Tecnología y poder: el encubrimiento moderno de los fines naturales de la tekné»

Una de las características principales del desarrollo de la modernidad ha sido el encubrimiento de los fines naturales de la técnica. En este artículo profundizamos en esa desnaturalización, que ha hecho de la tecnología un elemento susceptible de estar al servicio de un poder deshumanizante. Sostenemos que este proceso ha llevado al oscurecimiento de una visión natural del ser humano que evita fundamentar la integración de su vida con el bien de la sociedad. Por tanto, se percibe en la actualidad un desgajamiento entre los fines naturales de la humanidad y los elementos técnicos que solo puede ser corregido por el potenciamiento de los vínculos dentro de una comunidad. Con este marco, analizamos los problemas que derivan del planteamiento moderno desde las perspectivas antropológica, ética y sociológica.

La reducción utilitaria de la vida humana que propicia la técnica, que identificamos como parte del proceso de la Modernidad en este artículo, se encuentra a la base de un cierto vaciamiento ontológico, relacionado con la noción de “verdad”, que no podemos detallar aquí, y para el cual remitimos a otro trabajo publicado por los autores de este artículo, cuya bibliografía es abundante (Montoya Camacho y Giménez Amaya, 2021). Para comprender esta dinámica, es importante advertir que existen factores de esta reducción que remiten a otra, de tipo gnoseológico, y con serias consecuencias éticas. Esta reducción gnoseológica, va de la mano de la evolución del pensamiento científico, desde la noción aristotélica clásica de la Física y la Metafísica, pasando por empiristas y materialistas hasta terminar en los positivistas y el biologismo contemporáneo. En esta sección, ponemos el acento en el consumismo y la tecnificación surgida en la revolución industrial por considerar ambos factores, vinculados al poder humano, como un revulsivo de la reducción utilitaria de la que hablamos, y que se origina en el modo como la Modernidad plantea la finalidad del conocimiento humano, volcado a lo empírico. Por supuesto, entendemos que es esencial considerar la evolución del conocimiento científico para comprender tal vaciamiento dentro del marco del mecanicismo que aqueja este campo del saber desde hace siglos. Sin embargo, esto excede el objetivo de estas líneas, puesto que remite a la historia de la Filosofía de la ciencia como disciplina, la cual puede apreciarse en sus aspectos más importantes en la obra de Mariano Artigas (Artigas, 2003). En todo caso, no hay que olvidar que la evolución de la ciencia y la reflexión sobre la misma, según algunos historiadores, parece haberse desarrollado continuamente como consecuencia de una necesaria demanda de cambios de la vida humana, en sus contextos sociales, económicos y políticos. De este modo, se enmarcan las específicas revoluciones intelectuales, propiciadas por determinados científicos y filósofos, en su verdadero contexto histórico (Shapin, 2000). Pensamos que se trata de una dinámica circular entre la demanda de la vitalidad humana y el pensamiento intelectual. Este es el planteamiento de este artículo que pone un especial acento en los aspectos culturales de los temas indicados.

Puedes leer el resto del artículo académico en Cuadernos de pensamiento

Cuadernos de pensamiento es la revista del Seminario de Pensamiento “Ángel González Álvarez” de la Fundación Universitaria Española. Desde 1987 ha recogido en sus páginas el resultado de la investigación de numerosos autores españoles y extranjeros. Su objetivo es la investigación y difusión del pensamiento filosófico, jurídico, político y humanístico, desde una perspectiva multidisciplinar. Se dirige a especialistas en la investigación filosófica, profesores y estudiantes de filosofía y humanidades.

Hápax – Entrevista: «El significado antropológico de la enfermedad en la vida humana»

La psiquiatría es una rama de la medicina que, en cierto modo, toca lo más humano: lo inmaterial. Incluso lo espiritual, diría yo.

Entrevista en Hápax. Intituto de Ciencias de la Acción al doctor Victor Pereira Sánchez, médico psiquiatra en Nueva York, profesor asistente clínico en New York University (NYU) Grossman School of Medicine e Instructor en NYU College of Arts & Sciences, así como profesor visitante en las School of Medicine and School of Public Health en Amoud University, Borama, Somaliland, además de fundador de la World Network of Psychiatric Trainees y el Global Mental Health Think Tank y antiguo becario de la Fundación Alicia Koplowitz, acerca del sentido antropológico de la enfermedad mental y su influencia y prevención en la vida humana.

Así pues, por una parte, a mí la enfermedad mental me muestra que el ser humano trasciende la materia, que hay algo dentro de él, ese sufrimiento, en el que se muestra que el núcleo íntimo de lo que soy va más allá de los condicionantes de la materia. Y, por otra parte, nos está manifestando aspectos relativos al ejercicio del libre albedrío. Es cierto que la enfermedad mental grave se llegó a calificar como enajenación, como esa pérdida de libertad, por la cual esa persona ya no es sí misma. Estaría fuera de sí, de su razón. Y de hecho, hay casos en que el desorden mental llega a dominar, a hacer que la persona no sea consciente. Pero también vemos que hay muchos casos, con todos los sufrimientos y limitaciones que ello conlleva, en los que la libertad sigue ahí. Y se va a poder constatar que muchas personas, por mucho que estén sufriendo, como si estuvieran en una prisión o campo de concentración -como estuvo el psiquiatra Victor Frankl- siguen pudiendo tomar decisiones, esto es, siguen pudiendo decidir qué hacer y cómo comportarse. Es así como una persona deprimida o aquejada por cualquier clase de enfermedad mental puede llegar a mostrar lo mejor de sí mismo. 

Puedes leer el resto de la entrevista en Inspiratio: Hapax. Instituto de Ciencias de la Acción

The Objective: «¿Estamos ante el fin de la Cristiandad?»

«Nuestra civilización cristiana, nacida de una fusión de lo griego, lo romano y lo judío, hija de Atenas, de Roma y de Jerusalén, se está convirtiendo en otra cosa»

Artículo publicado en The Objective por Miguel Ángel Quintana Paz: director académico y profesor en el Instituto Superior de Sociología, Economía y Política (ISSEP) de Madrid. Doctor en Filosofía con Premio Extraordinario por la Universidad de Salamanca, Lonergan Post-Doctoral Fellow en el Boston College, también ha sido investigador en las universidades de Turín (bajo la dirección de Gianni Vattimo) y Viena.

«Los fundamentos del judeocristianismo se han derrumbado»… «El primero es la fe en la existencia de la verdad, que nos llega de los griegos». En tiempos de relativismo, de posverdad, en que recurrir a la verdad en una argumentación resulta «antidemocrático», esta diagnosis no parece desatinada.

También hemos perdido, según Delsol, «la idea de progreso», típica de la mentalidad judeocristiana (la inmensa mayoría de civilizaciones ven el tiempo como algo cíclico, repetitivo, no como algo que evoluciona hacia un mejor fin). El anuncio de catástrofes climáticas, pandémicas, la progresiva destrucción de la clase media, la falta de un futuro ilusionante para nuestros jóvenes, la sucesión de crisis económicas… todo ello corroboraría, asimismo, el balance de nuestra autora. El progreso ya solo es un fantasma para muchos.

Puedes leer el resto del artículo en The Objective

The Conversation: «“Quiero morir”: cómo ayudar cuando la enfermedad quita las ganas de seguir viviendo»

Artículo publicado en The Conversation por:

Albert Balaguer Santamaría: Pediatra. Investigador coordinador en atención al final de la vida (WeCare), Universitat Internacional de Catalunya

Cristina Monforte Royo: Co-Directora de la Cátedra WeCare: atención al final de la vida, Universitat Internacional de Catalunya. Profesora Titular. Investigadora en temas de final de vida, Universitat Internacional de Catalunya

Joaquim Julà-Torras: Co-director de la Cátedra WeCare: atención al final de la vida. Jefe del Servicio de Cuidados Paliativos Institut Català d’Oncologia Badalona. Vicepresidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), Universitat Internacional de Catalunya

La enorme mayoría de los profesionales de la salud se siente mal hablando de la muerte con sus pacientes. Por eso, eluden estas conversaciones. Hay demasiadas barreras: miedo a hacer daño, falta de tiempo y formación… Sin embargo, descubrimos que, preguntando adecuadamente, la práctica totalidad de los enfermos aceptan muy bien esa conversación. Además, resulta una oportunidad para comprender mejor todo un cortejo de vivencias y necesidades que fácilmente permanecen ocultas.

Y ahora volvemos a las preguntas del principio: en los enfermos graves, ¿es muy frecuente quererse morir? Al menos no resulta tan infrecuente como podríamos creer.

Puedes leer el resto del artículo en The Conversation

Dos perspectivas secularistas diferentes: Sádaba y Habermas-Rawls

Las convicciones religiosas en la argumentación bioética

Resumen

El presente artículo analiza dos posiciones secularistas sobre el papel de las convicciones religiosas en la argumentación bioética. El laicismo excluyente de Sádaba rechaza la racionalidad del hecho religioso y extiende una sospecha cautelar sobre la argumentación bioética del creyente. Por el contrario, la posición abierta de Habermas-Rawls considera a las religiones razonables como una de las visiones comprehensivas características del Estado liberal, anima a los ciudadanos secularizados a valorar sus aportaciones e insta al Estado secular y, por tanto, neutral, a no imponer a todos la cosmovisión laicista. Sólo la segunda perspectiva sienta las bases para un diálogo fructífero y sereno en el ámbito bioético.

Puedes leer el artículo completo en bioetica.web

José M. Barrio: “Abrir espacios de diálogo, una urgencia universitaria”

“Restituir el prestigio de la verdad y volver a hacerla valer como algo muy importante para el ser humano”, es decir, “abrir espacios de verdadero diálogo, respetuoso y con argumentos”, es “la principal urgencia de la Universidad”, asegura el profesor de la Complutense de Madrid y doctor en Filosofía, José María Barrio Maestre, en una entrevista con Omnes.

Un informe hecho público en Viena por OIDAC Europa, su socio latinoamericano OLIRE y el IIRF (Instituto Internacional para la Libertad Religiosa), sobre la autocensura entre los cristianos, ha mostrado un grado avanzado de presión social impulsado por la intolerancia. Y una de las autoras, Friederike Boellmann, ha subrayado que “el caso alemán revela que las Universidades son el entorno más hostil. Y el mayor grado de autocensura que encontré en mi investigación en el ámbito académico”.

Casi en paralelo a los estudios del citado informe, el profesor de la Universidad Complutense de Madrid, José María Barrio, ha escrito un amplio artículo, con este significado título: ‘La verdad sigue siendo muy importante, también en la Universidad”. A su juicio, “la sociedad tiene derecho a esperar de la Universidad una provisión de personas que saben discutir respetuosamente, con argumentos, y que se toman en serio a sus interlocutores, también cuando expresan argumentos contrarios a los suyos. En este terreno, la Universidad tiene un papel difícilmente sustituible”.

Lee el resto de la entrevista en omnes.org: “Abrir espacios de diálogo, una urgencia universitaria”

Recensión: «Encubrimiento y verdad. Algunos rasgos diagnósticos de la sociedad actual» en Scripta Theologica

Sin duda, a los autores de este libro se les puede reconocer valentía y audacia. No tienen miedo de entrar en cuestiones de fondo. En parte porque se saben bien pertrechados del buen hacer de otros pensadores; y en parte porque han reflexionado con la profundidad de quien no rehúye los puntos espinosos. Cualquier análisis de este calibre siempre parecerá incompleto, pero la clave es si en lo que señala es certero. Y parece que sí. Ya Christopher Dawson intuyó la decadencia de Occidente hace más de medio siglo y lo achacaba a que las religiones son el alma de las culturas y cuando una cultura pierde su alma lo que le queda es la descomposición o, podríamos decir, una reanimación de urgencia. Al ser católico también vivía de Esperanza y de lo que el Espíritu Santo puede hacer, pero con el sentido de responsabilidad de quien se sabe llamado no solo a ser profeta de calamidades sino proclamador de una Palabra capaz de vivificar hasta unos huesos.

Puedes leer el resto de la reseña a continuación: Recensión: «Encubrimiento y verdad. Algunos rasgos diagnósticos de la sociedad actual» en Scripta Theologica

Ampliación: los derechos humanos a examen

Comentario a algunos de los temas torales abordados en la entrevista de Juan Pablo Martínez Martínez al profesor Alfredo Cruz Prados, titulada “Los derechos humanos a examen”, en  Inspiratio: Hápax. Instituto de Ciencias de la Acción.

Con relación (…) a la lógica que siguen los ordenamientos jurídicos que favorecen la implementación de los derechos humanos, el profesor Cruz Prado sostiene que dicha lógica “es la idea de que el ser humano es sujeto de derechos en cuanto puro individuo de la especie humana, esto es, en cuanto puro caso singular”. Además, cuenta con esos derechos con “independencia de los vínculos” sociales en los que se encuentra inserto. Cita como uno de los máximos exponentes de esta postura a Ronald Dworkin y su idea de que los derechos son triunfos (trumps) que el individuo posee y hace valer frente al Estado y la sociedad.

En efecto, la escuela teórica de derechos humanos que, hasta el día de hoy, domina el ámbito conceptual es este iusnaturalismo individualista abstracto, con las características que Dr. Cruz describe de manera esencial. No obstante, cabe señalar que al menos hay otras dos escuelas que, ya desde principios de este siglo, se vienen posicionando con fuerza insospechada en el terreno académico: la escuela deliberativa y la escuela de la protesta.

Balance moral del siglo XX: La ética de la responsabilidad

La responsabilidad individual y colectiva del hombre como columna vertebral de la ética en el siglo XX es el tema que, a lo largo de ocho sesiones, aborda Diego Gracia, catedrático de Historia de la Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y especialista en Bioética, en una nueva «Aula abierta» de la Fundación Juan March.

Si algún siglo ha sido prolífico en literatura moral, éste es el XX. Si por algo ha destacado, es por la profusión de tendencias y doctrinas. ¿Hay algún hilo rojo que permita ordenar ese proteiforrne conjunto de sistemas? ¿Hay algo característico en la reflexión ética propia del siglo XX?

El curso analiza los orígenes del término responsabilidad, el surgimiento de la ética de la responsabilidad a comienzos del siglo XX y su evolución en los principales pensadores a todo lo largo de la centuria, tanto en el ámbito cultural germánico como en el francés, el español y el anglosajón. Se estudiarán los enfoques y las aportaciones de Max Weber, Edmund Husserl, Max Scheler, Nicolai Hartmann, Dietrich von Hildebrand, Karl Jaspers, Martin Heidegger, Jean Paul Sartre, Emanuel Lévinas, José Ortega y Gasset, Xavier Zubiri, Jürgen Habermas, Karl Otto Apel y Hans Jonas, entre otros. Para concluir, las dos últimas sesiones se ocupan de la responsabilidad de la ciencia y del científico.

Se puede acceder a los audios a través de este enlace: Balance moral del siglo XX: La ética de la responsabilidad (Fundación Juan March).

Para la discusión de estos temas, puede observarse además dos artículos de la profesora Ana Marta González acerca de las características de las éticas modernas y contemporáneas: