Happycracia. La ilusión de las ciencias de la felicidad

León Tolstoi escribió, en el inicio de su novela Ana Karenina, que “todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera”. Este principio de la novela fue utilizado años después por el científico Jared Diamond que intentó servirse de la frase de Tolstoi para explicar su idea de que un fallo en los factores que integran un evento podría llevarlo al fracaso. La idea de fondo de Diamond, expresada en su libro Armas, gérmenes y acero, es que, para llevar a cabo una empresa con éxito, lo importante es minimizar cualquier posible deficiencia del sistema.

La interpretación final de la frase de Tolstoi, desde el prisma de la teoría de Diamond, es que, para ser feliz, las familias deben alcanzar un control óptimo sobre los diversos factores que la componen: economía, educación de los hijos, relaciones conyugales, etc.; y, por tanto, que un solo fallo en esos factores llevaría a la infelicidad. La consecuencia teórica sería que los modos de alcanzar la felicidad son más bien pocos en comparación con las múltiples maneras de ser infeliz, o de fracasar en la tarea de toda la vida. Lo importante sería controlar los factores que componen el sistema que, en este caso, debería estar diseñado para ser feliz. 

Desde este punto de vista, la felicidad sería un objetivo que está al alcance de todos aquellos que pueden dominar una técnica: la que perfeccione la conjunción de ciertos elementos económicos, físicos y psíquicos, de tal manera que el resultado sea ser feliz en la vida. Este es, por tanto, un intento de formular una “ciencia de la felicidad”. La denuncia de propuestas como ésta, que reducen la tarea de la búsqueda de la felicidad a la funcionalidad de unos cuantos aspectos vitales, es el objeto del libro Happycracia. Cómo la ciencia y la industria de la felicidad controlan nuestras vidas, de Edgar Cabanas y Eva Illouz. La obra es interesante, con abundantes citas y referencias que respaldan sus propuestas. Además, brinda la oportunidad de hablar de aquel deseo fundamental de todo ser humano de ser feliz.

Puedes seguir leyendo el resto del artículo publicado el 03 de junio de 2019, en la Revista Palabra.